Recuerdo 1: Durante mi estancia en el kinder, aun no entiendo porque carajos me oriné en mis pantalones, al tener mis pantalones todos mojados, las madres (cabe destacar que era un colegio de monjas) decidieron limpiar mis pantalones, ponerlos al sol y provisionalmente ponerme una toalla alrededor de mi cintura para cubrir mis cositas.
Sin embargo la toalla que tomaron era la única del lavamanos por lo que a la hora del recreo todos los niños (pendejos) se fueron a lavar las manos y los muy idiotas fueron conmigo, agarraron la toalla con restos de miados y se secaron las manos... ahora que lo recuerdo me da una risa tremenda lo que pasó y deduzco que la capacidad de razonamiento de la gente que me quitó la toalla en lugar de incrementarse se ha permanecido igual o disminuido, en pocas palabras ha de seguir igual de pendeja.
Recuerdo 2: Fue una experiencia un poco voyerista, puesto que en esa misma escuela (pero ya en primaria) ahora ya sabía que tenía que ir al baño para mear, por lo que me dispuse a entrar a dicho recinto para hacer esas necesidades. Como los mingitorios estaban llenos decidí meterme una taza de baño, saque mi cosita y me puse a orinar. Segundos más tarde me percaté que había un hoyo con forma de rectángulo en la pared de unos 3 X 5 cm, por el cual se podía ver a través tanto del baño de niños hacia el de niñas y viceversa.
Mientras orinaba me di cuenta de que del otro lado del hoyo se veían unos ojitos y se escuchaban unas voces del otro lado de la pared, por lo que deduje que eran unas niñas espiandome mientras orinaba, me dio un poco de vergüenza, pero decidí mejor no hacer nada y terminar de hacer mi necesidad. Ante este hecho le comenté a mis compañeros de ese hoyo por lo que ese lugar pronto se volvió famoso a la hora del recreo.
Recuerdo 3: El jugar videojuegos como Mortal Kombat o Doom, donde enormes cantidades de sangre se derramaban, pues a mis amigos de la primaria y a mi nos creó una obsesión por todo esto de la sangre y los cuerpos que se mutilaban. Por eso cada vez que teníamos algún juego nuevo procurabamos que fueran excesivamente violentos.
Recuerdo que no dibujaba las típicas casitas con el solecito sonriente. Mis dibujos eran sobre gente descuartizandose en camaras de torturas. Cuando invitaba a jugar a mis compañeros de primaria siempre empalabamos a nuestros juguetes o los decapitabamos. O a los insectos los cortabamos con tijeras o cuters en varias secciones.