Como lo habia mencionado en posts pasados, esto de retomar la vida con mis padres de complicarse un poco se está volviendo una proeza. En esta ocasión la cuestión del orden es algo que ha llevado a tener ligeras discusiones con ellos, puesto que en los casi 8 años que estuve fuera de mi casa, tuve una formación y concepción del orden muy distinta a la que mis padres intentaron inculcarme.
Llevandolo a un ejemplo más pragmático, con la cuestión de como están dispuestas las cosas en mi habitación, visualmente puede parecer un reguero de cosas, es decir objetos desperdigados por doquier, sin embargo, tengo la prueba que es completamente funcional porque si me preguntan por algun papel u objeto de interes en ese momento, puedo ir a mi "chiquero" y de entre todas esas cosas desperdigas tomar el objeto en cuestión a utilizar y llevarlo a la persona (o personas) que vayan a hacer uso de el.
Es en la parte de la estética donde surge el conflicto con mis progenitores, y es que para ellos el que mi cuarto aparenta no tener un aspecto tan bien "organizado" como el suyo, es sinónimo de no tener las cosas en orden, lo cual genera en otro problema que va más allá de una simple discusión. Y es que cuando "ordenan" mi cuarto luego no saben siquiera donde ponen las cosas, por ejemplo si tengo algun USB por ahi, y lo ponen en "orden" a la hora de preguntar donde quedó el USB mi mamá simplemente no recuerda ni donde lo puso, por lo cual tengo que vaciar cajones de mi recamara para encontrarlo, dejando el esado en "desorden" según la perspectiva de mis padres.
Con lo anterior pruebo de que hasta en el caos (aparente) existe un orden y cuando éste es quebrantado, me ponen todo de cabeza. Espero tener más respeto por ese pequeño espacio de 6X6, sino es hora de buscar un espacio fuera de la jurisprudencia de Don Tino y la maestra Naty.
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